Una vez finalizadas las obras del Casco Viejo, atendiendo a criterios de seguridad y a las aportaciones de los vecinos, se han adoptado las siguientes medidas: la estrecha calle entre Galarrenea e Iglesia será peatonal y en la calle junto al Alkazarrenea se ha reforzado el alumbrado y se ha protegido el entorno del río mediante un vallado. En el acceso al Casco Viejo desde Plazaola, con el objetivo de garantizar la seguridad de los vecinos, se han instalado en el suelo dispositivos para reducir la velocidad de los coches y las bicicletas.



